La creatividad es la salsa secreta que toda organización debería tener. Cada organización tendrá su propia receta, proporcionando su sabor único. Lo que conocemos como creatividad muchas veces lo imaginamos como un entorno libre no controlado y prácticamente sin reglas. Sin embargo, esto no es tan correcto. He escuchado frases como: “somos especiales”, “no somos operaciones”, o hasta “no limites mi creatividad” cuando les hablo a equipos no transaccionales sobre indicadores y procesos. ¿Pero realmente se antepone la creatividad a los procesos y estructura? Exploremos desde el punto de vista creativo, y desde el punto de vista de procesos.
Creatividad
Decidí llevar un curso corto de creatividad con el uso de inteligencia artificial. Lo interesante fue que, conforme avanzábamos en las clases, fui comprobando mi teoría. La estructura y el sistema potencian la creatividad. Estábamos practicando la creación de imágenes con distintas herramientas, y la diferencia entre usar un proceso de creación versus generar solamente un prompt fue abismal. El resultado inicial usando el prompt me dio errores. Yo solo quería una fotografía al lado del auto de mis sueños: el Shelby Cobra del 67. Usando método y las herramientas adecuadas mejoré el sistema. El resultado fue notorio, a tal punto que con la imagen podría convencer a alguien de un negocio piramidal (broma).

Puede que, al yo ser ingeniero y músico a la vez, me sea sencillo asimilarlo. En algún punto de mi vida estudié jazz. Tomaba mi guitarra y seguía estándares de jazz. Recuerdo que la composición de las piezas consistía en tocar las partituras tal cual venía en las hojas. Existían reglas como la tonalidad, tiempo y escala. Existía un orden. Luego se abrían espacios para la improvisación y explotar la creatividad al máximo, lo cual hace que cada interpretación de la pieza sea única e irrepetible. Incluso en bandas de jazz se dan espacios para que cada músico muestre su mejor talento, momento en el cual cada miembro de la banda es puesto bajo la luz del escenario. La creatividad estaba montada sobre una base. El jazz es un género que requiere mucha disciplina, mucho estudio, pero a su vez, requiere ser lo más creativo del universo.

Creatividad
Los procesos no existen para molestar a las personas, sino para habilitar consistencia y mejora. Es posible fallar, si se aplica mal o si no se entiende su propósito. Una mala praxis, puede resultar en un proyecto con pérdidas o en burocracia administrativa. La estandarización entra en juego en esta parte. “Sin estándar no hay mejora” es una frase muy común que se utiliza en excelencia. La estandarización es una base sobre la cual se construye, y que según los principios del Toyota Production System (TPS) y Lean Manufacturing/Services, se busca facultar a las personas para mejorar sus estándares. Documentar tiene dos propósitos clave: 1) asegurarnos que quien ejecuta el proceso entienda al 100% las funciones de su rol, así como cada detalle de este, 2) visualizar de alguna forma el estado actual para obtener una línea base de la cual partimos hacia la mejora.
La estructura y el sistema potencian la creatividad
El problema no es el proceso, es una mala implementación. En metodologías como Design Thinking o Agile, la creatividad ocurre dentro de marcos estructurados. Existe también la versión creativa del mundo de Seis Sigma llamada Design for Six Sigma, en donde las fases más conocidas son Definir-Medir-Analizar-Diseñar-Verificar. Dichas metodologías y marcos de trabajo son perfectamente combinables para el diseño de soluciones. La creatividad no se gestiona quitando controles, sino diseñando procesos adecuados para el trabajo no transaccional o repetitivo. Esto lo convierte en un trabajo estratégico. Sin proceso, la creatividad es un evento aislado. Con proceso, se convierte en una capacidad organizacional.
La creatividad no debería estar peleada con los procesos. Por el contrario, cuando se estructura correctamente, los resultados pueden ser exponenciales. El proceso o estructura no limita la creatividad; la puede volver consistente, escalable y sostenible. Y eso, en una organización, es lo que realmente genera valor.

Imágenes e infografía creados con Nano Banana.

