El 14 de junio de 2023 publiqué “Inteligencia artificial, Mafalda y la composición de la vaca”. Me serví del querido personaje del maestro Quino para preguntarme qué estábamos enseñando cuando una computadora ya podía resolver, en segundos, una tarea que repetíamos año tras año. Tres años después volví a pedir la composición. Vamos a estudiar la diferencia entre ambos resultados. [1]
Los modelos de lenguaje, o LLM por sus siglas en inglés, tienen pruebas para evaluar matemáticas, programación y muchas otras capacidades. Yo me conseguí una bastante menos pomposa: el ensayo de la vaca de Mafalda. Me sirve para mirar con cuidado qué cambió y qué tengo que cambiar yo.
Al final del blog del 2023 incluí una composición generada por ChatGPT versión 3.5. El resultado fue cumplidor, pero con cero Mafalda. Escribí: “la verdad, está malísimo, así que fijo tendrá un 100”, pensando en lo mecánico y descuidado que es el sistema de educación vigente.
La composición de 2023
La vaca nos da leche, pero su importancia trasciende más allá de ese simple hecho. Detrás de su aparente sencillez, este noble animal encierra una serie de significados y reflexiones que nos invitan a mirar más allá de lo evidente.
En primer lugar, la leche que nos brinda la vaca representa la nutrición y el sustento que necesitamos para crecer y desarrollarnos. Es un alimento vital que nos aporta los nutrientes esenciales para mantenernos sanos y fuertes. Pero, al mismo tiempo, debemos valorar el sacrificio de la vaca y asegurarnos de que su crianza y ordeño sean llevados a cabo de manera ética y respetuosa.
Sin embargo, la vaca va más allá de ser una simple proveedora de leche. Es un símbolo de la maternidad y el cuidado, ya que es capaz de amamantar y criar a sus crías con amor y dedicación. Nos enseña sobre el vínculo inquebrantable entre madres e hijos, así como la importancia de proteger y preservar esos lazos familiares en todas las especies.
Además, la vaca es un recordatorio de la conexión que tenemos con la naturaleza y el ciclo de la vida. Su presencia en el campo nos invita a admirar la belleza de los paisajes rurales y a valorar la importancia de los ecosistemas naturales. Nos muestra cómo la tierra y los animales están interconectados, dependiendo unos de otros para mantener el equilibrio de nuestro planeta.
Pero también debemos ser conscientes de los desafíos que enfrenta la vaca y el impacto que la industria ganadera puede tener en el medio ambiente. La deforestación, la contaminación y el cambio climático están directamente relacionados con las prácticas insostenibles de la cría intensiva de ganado. Por lo tanto, debemos buscar alternativas más conscientes y responsables, como el consumo de productos lácteos de origen vegetal o la reducción de nuestro consumo de carne.
En conclusión, la vaca nos da leche, pero su significado trasciende esa simple acción. Nos invita a reflexionar sobre la importancia de la alimentación, la maternidad, la conexión con la naturaleza y nuestra responsabilidad como seres humanos. La vaca es un símbolo poderoso que nos enseña sobre el respeto hacia los animales, la sustentabilidad y la armonía con nuestro entorno. Así que, maestra, espero que estas palabras capturen la esencia de lo que la vaca representa para mí. Una fuente de nutrición, una madre amorosa y un recordatorio constante de nuestra conexión con la naturaleza. Agradezco esta oportunidad de reflexionar sobre este tema y de aprender más acerca de nuestro mundo a través de la vaca.
Atentamente,
Mafalda
Está bien escrito, si por bien escrito entendemos que las oraciones se dejan leer y los párrafos siguen un orden. Pero Mafalda se nos perdió en ese ensayo bien logrado, pero totalmente aburrido y para nada “Mafaldezco”. Maestros y maestras del mundo le darían una buen nota muy a lo “The Wall” de Pink Floyd, que busca una producción de personas iguales, estándares, que no den problemas.
En setiembre de 2026 repetí el ejercicio. Reconstruí de memoria el prompt que creo haber usado: “Escribir un ensayo sobre ‘La Vaca’ como lo habría escrito Mafalda”. El primer resultado quedó mucho más cercano a Quino y su creación. Después pedí una segunda versión, con más sarcasmo, y adjunté la historieta donde Mafalda protesta por tener que escribir una vez más sobre el mismo animal. Esta vez utilicé ChatGPT versión Astra 6.
La instrucción adicional fue: “Ahora volver a escribir el ensayo siendo más Mafalda, con el sarcasmo de Quino en la imagen adjunta”. Una referencia concreta ayudó a precisar lo que yo quería decir con “más Mafalda”. El resultado siguiente es una recreación generada por IA; no es un texto de Quino. Ya solo la primera frase “La vaca es un animal mamífero, herbívoro y, por lo visto, obligatorio” me dejó ver que la mejora había sido substancial. Mi métrica para demostrar la mejora de ChatGPT me dio lo que estaba buscando.
La composición de 2026
La vaca es un animal mamífero, herbívoro y, por lo visto, obligatorio.
El año pasado escribimos sobre la vaca. Este año también. Si el año que viene sigue en el programa, espero que por lo menos venga ella a escribir algo sobre nosotros.
Tiene cuatro patas, dos cuernos y una cola. Revisé la composición anterior: no ha habido novedades.
La vaca pasa buena parte del día rumiando. Nosotros también volvemos a trabajar lo del año pasado, pero con cuaderno nuevo.
Dice el libro que la vaca es muy útil porque nos da leche, carne y cuero. No dice para qué le servimos nosotros a la vaca. Se ve que el libro lo escribimos nosotros.
A Manolito le pregunté qué pensaba de las vacas. Dijo que depende del precio. Le aclaré que era para una composición y me contestó que entonces pusiera que son buenas. Gratis, son todos buenos.
La leche es importante para que los chicos crezcan. Hay chicos que no pueden tomarla porque cuesta mucho. Esto debe de tener alguna explicación, pero todavía no llegamos a esa parte. Hace tres años que estamos en las cuatro patas.
Papá dice que para entender esas cosas tengo que ser más grande. Después prende la radio, escucha a los grandes y se agarra la cabeza. Estoy tratando de no apurarme.
En la ilustración, la vaca está comiendo pasto. Detrás hay una casa, un árbol y un señor que sonríe. Busqué el precio de la leche por todos lados. Debe de estar del otro lado de la página.
La señorita dijo que no nos fuéramos del tema.
Taché una pregunta sobre los chicos que no desayunan.
Después dijo que usáramos nuestras propias palabras.
Ya no sé si quiere que piense o que le cambie los adjetivos a la vaca.
A mí me gustaría escribir sobre la paz. Pero entiendo que es un tema difícil para la escuela: habría que explicar por qué los adultos la recomiendan tanto y la practican tan poco. La vaca, por lo menos, se queda donde uno la pone.
Para terminar, la vaca es un animal noble que contribuye a la alimentación de la humanidad.
Esta última frase la copié del libro porque ya era tarde y quería salir a jugar.
Mamá la leyó y dijo:
—¿Ves qué lindo te queda cuando te aplicás?
No le mostré lo tachado.
Definitivamente aquí aparece una Mafalda mucho más reconocible. Hay una niña molesta con la tarea. Aparecen otros personajes de la historieta (por los que no pregunté, ni sugerí). Vemos a un Manolito que pregunta por el precio y unos adultos que prefieren cambiar de tema. La vaca permite hablar del mundo sin abandonar del todo el cuaderno de la escuela.
La diferencia más interesante está en lo que el texto deja sin explicar. En 2023, cada párrafo nos dice qué debemos pensar sobre la vaca. En 2026, “No le mostré lo tachado” deja que nosotros completemos la escena. La niña formuló una pregunta, la eliminó, copió una frase y recibió aprobación. La mamá quedó contenta. El lector tiene motivos para no quedar tan contento. Teoría de conspiración (por qué no…) ¿se estarán guardando algo los LLMs? Hasta ahí, no soy de teorías de conspiración, que quede como figura literaria.
Ahora viene mi obligación de ingeniero (todavía a veces se me sale): cambiaron varias cosas al mismo tiempo. Cambió el modelo, mejoró mi instrucción, agregué una imagen y ya existía una conversación con contexto y retroalimentación. Además, el prompt de 2023 es una reconstrucción, no un registro recuperado. No puedo atribuir toda la mejora a pasar de GPT-3.5 a GPT-6. Estoy comparando dos resultados de dos maneras de trabajar, no haciendo un experimento controlado.
Mi métrica casera necesita entonces criterios. ¿Reconoce el LLM al personaje? ¿Hay humor que depende de una contradicción o solamente frases bonitas? ¿El texto mantiene la voz? ¿Cuánto tuve que corregir? Si quisiera volver esto una evaluación más seria, usaría las mismas instrucciones, produciría varios textos y pediría a lectores que los valoraran sin saber qué modelo escribió cada uno. La calidad necesita algo más que mi entusiasmo ante una respuesta ingeniosa.
En el blog de 2023 escribí: “No me va a reemplazar una computadora, me educaron para SER una computadora lenta, obediente y sin aspiraciones”. Era una provocación. La frase es igualmente incómoda en el 2026.
No todas las aulas ni todos los maestros están educando computadoras, por supuesto. Hay docentes que llevan años trabajando con preguntas, experimentos, proyectos y conversaciones. Pero cada tarea merece una revisión: ¿qué capacidad desarrolla en el estudiante y cómo voy a saber que la desarrolló?
Cambia el papel del estudiante y también el del profesor. Diseñar una tarea que revele comprensión requiere más criterio que pedir un resumen. Una conversación breve sobre una decisión, una variación inesperada del problema o una demostración práctica pueden mostrar aprendizajes que un documento pulido deja escondidos. El reto es que la evaluación premie aquello que queremos desarrollar.
Llamo inteligencia aumentada a trabajar con IH + IA: inteligencia humana más inteligencia artificial. La suma sirve como intención; el resultado hay que demostrarlo. Tener una herramienta capaz no garantiza que yo la use para pensar mejor.
En este ejercicio, mi aporte fue reconocer qué tenía de malo el ensayo anterior, recordar el personaje, buscar una referencia y decidir qué pedir en la revisión. El modelo aportó velocidad y una nueva composición. Después me tocó juzgarla. Si hubiera aceptado el primer texto únicamente porque sonaba correcto, habría obtenido una vaca muy formal y una Mafalda bastante irreconocible.
Para que esa colaboración aumente nuestra inteligencia, propondría una disciplina sencilla. Antes de consultar, escribir qué problema queremos resolver y qué pensamos hasta ese momento. Durante la conversación, pedir alternativas, objeciones y preguntas que nos obliguen a completar lo que falta. Al terminar, verificar lo importante y explicar con nuestras propias palabras qué aceptamos, qué rechazamos y por qué.
Un prompt útil puede pedir: “Hágame una pregunta a la vez para ayudarme a revisar mi argumento. Señale los supuestos que no he justificado. Espere mi respuesta antes de proponer una solución”. A veces nos conviene que la IA nos haga trabajar un poco más. No estoy inventando el agua tibia, esto tiene un nombre (o dos), se llama Socratic Prompting, o más informalmente Pull Prompting. Es una técnica para que la IA guíe mediante preguntas, en lugar de dar respuestas inmediatas, ayudándonos a examinar supuestos, fundamentar ideas y mejorar la calidad de nuestro razonamiento. Me encanta para hacer agentes que no avanzan hasta que la IH indique sus respuestas.
La responsabilidad tampoco se transfiere con el prompt. Si firmo un artículo, presento un análisis o propongo un cambio en un proceso, me corresponde responder por ello. Para hablar de inteligencia aumentada tendría que poder mostrar alguna mejora: una decisión mejor fundamentada, menos errores, una alternativa valiosa que no había considerado o un aprendizaje que puedo utilizar después sin ayuda.
Voy a conservar mi ensayo de la vaca como referencia personal. Me interesa ver qué escribirá el próximo modelo. Pero también quiero revisar qué tan buenas serán mis preguntas y cuánto habré aprendido para entonces.
Referencia
[1] Garro, Edwin. Inteligencia artificial, Mafalda y la composición de la vaca. PXS, 14 de junio de 2023. Leer el artículo original

