Diario de la Excelencia | Mejora Continua, de los datos a las palabras
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Mejora Continua, de los datos a las palabras

  En el mundo de la Mejora Continua existen palabras de uso común que día a día utilizamos y las hacemos parte de nuestra cultura, una cultura que trata de resolver lo que aparentemente no tiene solución, una cultura que promueve cuestionar todo aquello que sucede fuera del ámbito de lo normal y sobre todo una cultura que impulsa generar cambios a todo nivel, no solo en nuestra forma de trabajar sino también en nuestra forma de pensar.

  Los que somos parte del mundo de la Mejora Continua, sabemos que nuestro lenguaje cambia, y muchas veces nos perciben como puntos atípicos (outliers) de una distribución normal de pensamientos y acciones que muchas veces no van más allá de aceptar sin cuestionar y tomar decisiones orientadas en sentimientos y experiencias, más allá que en datos y hechos.

“Existe mucha variabilidad, por ende la capacidad de nuestros procesos es de 0.6, esto implica que el nivel sigma es menor a 3 y por lo consiguiente los ppms son muy altos.”

  La frase anteriormente mencionada es abstraída de una de tantas reuniones que tenemos en nuestros trabajos, y es muy posible que haya sido expresada por algún Green Belt, Black Belt o inclusive un Master Black Belt. El punto acá es el significado que tienen estas palabras para nosotros.

Variabilidad: Es el mal de todos los procesos y la queja de muchos clientes, es la diferencia que existente al medir las mismas características de un producto o un servicio en el tiempo.

Capacidad de proceso: Métrica que relaciona la variabilidad y el centrado de un proceso, con las expectativas del cliente (Límites de especificación), es una comparación de la voz del proceso (variación) con la voz del cliente (especificación.)

Nivel Sigma: Cuanta veces cabe la dispersión (variabilidad del proceso) desde el valor central (promedio) y el límite de especificación más cercano.

PPMs: Parte por millón, relaciona cuantos productos o cuantos servicios no están cumpliendo con las expectativas de los clientes en una relación extrapolada a un millón de unidades, es decir cuántas partes no cumplen por cada millón de productos o servicios generados.

La frase anteriormente mencionada podría describirse de la siguiente manera:

“Nuestros clientes están insatisfechos, lo cual implica que nuestros procesos no tienen un buen desempeño, esto se visualiza en la cantidad de quejas o reclamos que tenemos en el último mes.”

  La diferencia entre las dos frases mencionadas radica en que la primera está expresada desde el punto de vista de Minitab (datos y números) y la segunda en palabras (Word).

  Lo que no se mide o se cuantifica no se mejora, es por esto que es el mundo de Mejora Continua hablamos en Minitab más que en Word y utilizamos herramientas de gran poder estadístico como Diseño de Experimentos, al que nos podríamos referir como el HULK estadístico, ya que su potencia y eficiencia para la mejora de procesos, tiene similitud con este superhéroe verde de los Avengers.

  El mundo de la Mejora Continua tiene una infinidad de herramientas y superhéroes (metafóricamente hablando) que podemos utilizar y se encuentran etiquetadas bajo el concepto del DMAIC, la columna vertebral de un proyecto Seis Sigma y el cuerpo de conocimientos de un Black Belt.

Kenneth Quirós
QuirosKenneth@la-bridgestone.com